Teotl


Es interesante observar que a pesar de que en buena parte de nuestras prácticas de tradición se menciona repetidamente la palabra Ometeotl o se hace referencia a diversos arquetipos y simbologías de la cultura, no se tiene una comprensión del constructo llamado “Teotl”.

Considero que es fundamental construir el pensamiento y la práctica desde una base en la cual sepamos el origen de las cosas ya que como bien sabemos el Nahuatl es un aspecto cultural que no solamente tiene una utilidad con fines de comunicación, sino también en su construcción se plasma la ciencia, filosofía, el arte y la mística.

Para comprender el origen de la esencia de “Teotl” es indispensable en primera instancia partir del concepto “Omeyotl” compuesto de dos palabras que son Ome “dos” y Yotl que se puede traducir como “esencia primigenia”, por lo tanto Omeyotl es una esencia dual primigenia que permea el tiempo y los espacios infinitos.

La esencia de Omeyotl está presente en todo el Universo y tiene la cualidad de ser una fuerza capaz de unir componentes duales, que en su interacción genera una dinámica de color y movimiento llamado “vida”.

Por lo tanto, es posible considerar que en el Omayocan, el sitio donde radica la esencia de la dualidad, existen impulsos capaces de atraer fuerzas contrarias, unir partículas duales y generar no solo el movimiento de vida sino también la consciencia, a través de la cual el Universo se reconoce a sí mismo.

Partiendo de este principio entendemos que todos los espacios rodeados por la presencia de Omeyotl, transforman al Yotl en una esencia anímica llamada “Ihiyotl”.

Ihiyotl es un término compuesto de dos partes, por un lado “Ihi” es la partícula del vocablo nahuatl para hacer referencia a Ehecatl, el aire y por el otro como ya revisamos anteriormente Yotl es la esencia primigenia, entonces se puede establecer claramente que Ihiyotl es el “aliento de la vida”.

Ahora, ubicándonos nuevamente en los fines de este texto para definir el término “Teotl” debemos desaglutinarlo en dos partes. El primer componente del término es “Te” considerado un pronombre indefinido que se aplica a las personas como prefijo en los verbos y en los adjetivos, y el segundo es “Yotl” que como sabemos ya es la esencia primigenia de las cosas. Igualmente se toma al primer componente “Te” para hacer referencia a Tetl “piedra”.

Es así como podemos afirmar que Teotl refiere a una “manifestación generadora”.

Sabemos que el idioma Nahuatl expresa arte y filosofía en cada término y en el caso de Teotl, aglutinamos Tetl “piedra” + Ihiyotl “aliento de la vida” para representar a la materia animada por una fuerza dual primigenia.

Es hermoso reconocer cómo nuestros ancestros fueron tan sensibles y sabios para hablarnos de Ometeotl como un principio generador de la esencia dual en el cual se concretan e interactúan las fuerzas que hacen existir las cosas, e incluso darles conciencia.

Nuestros abuelos nos hablaron de ciertos arquetipos que actuaban con la generación de esencias, por ejemplo Tlazohteotl es la manifestación generadora del amor, Centeotl es el principio generador de vida, Huehueteotl es el principio generador del fuego ancestral, Tlazolteotl como un principio que transforma todo lo que ya cumplió su ciclo, sólo por citar algunos ejemplos.

Espero que estas palabras contribuyan a que cada vez que integres en tus palabras a “Teotl” sea con mayor conciencia de todos los aspectos implicados en el pensamiento antiguo y que reconozcamos en el conocimiento la mas valiosa herencia que tenemos, porque las piedras podrán ser destruidas, los árboles cortados y los pueblos perseguidos, pero el conocimiento se mantiene de una generación a otra y vive sólo si lo tenemos presente, sólo si lo practicamos.

Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl.