XOCHIPILLI


Es el florecimiento.
Para los Toltecas la finalidad de la vida consiste en convertirse en un artista, del cual la mayor obra de arte es la forma de vida.
En este tránsito por la tierra desarrollar un rostro sabio y un corazón florido se consideran los dos ejes estructurales de la toltequidad, sin embargo para lograrlo hay que morir, lo cual implica renunciar a este mundo y atreverse a vivir el presente, sin apegarse a nada ni nadie. Cuando se vive en el presente se ama profundamente y se disfruta de lo que la vida proveé, pero si no lo hay no se sufre.
De todas las cosas que haces en tu vida, de todas las personas que te rodean, y de todos los proyectos que tienes si no te llevan a sentir y experimentar paz en tu corazón de nada sirve.
Si en tu corazón no hay calma y serenidad las cosas que realizas día con día no tienen sentido. La paz y la serenidad en el corazón y en la mente son la base de la felicidad.
Por estas razón Xochipilli en su rostro se figura la muerte y en su cuerpo se plasman las flores, posándose en en actitud meditativa mirando hacia el cosmos pero con la raíz bien plantada sobre la tierra.
La muerte es quietud, serenidad, calma, descanso, reposo y paz y solo dando muerte a todo lo que te estorba para vivir tu presente es como se logra ser un artista de la vida.
Es necesario en nosotros darle muerte a nuestro pasado y procurar que muera en nosotros la nostalgia, el enojo, la tristeza, la envidia, el miedo y tantas cosas que no te permiten estar con un corazón tranquilo.
Trabajemos para rodearnos de flores que solo por eso seremos recordados en este mundo.
Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl.