PAQUINI YANCUIC XIHUITL “MACUILLI CALLI”

Feliz año nuevo “Cinco Casa”.

Este domingo 12 de marzo a las 0:43 Horas dará comienzo un nuevo ciclo llamado Macuilli Calli “Cinco Casa”, un año nuevo que por su simbología marca el trabajo que debemos realizar a nivel personal y colectivo.

El signo correspondiente a este año es Calli “la casa”, un elemento que hace referencia al lugar que habitamos en la tierra.

Muchos podrán pensar de forma literal sobre “la casa” como el espacio donde tenemos nuestros muebles, nuestra cocina, la recámara, el comedor, etc. pero no es así, desde el pensamiento de nuestros ancestros de Anahuac la casa está referida a “nuestro cuerpo” como el espacio que nos han asignado para vivir en esta tierra.

Nuestra casa está hecha de tierra: los huesos calcáreos son los minerales sólidos que nos mantienen erguidos, la composición salina del agua de mar es muy similar al equilibrio bioquímico que necesitamos mantener en nuestra sangre, el viento que transporta las nubes y las semillas es el aire que nos alimenta para que cada una de las células se mantenga en funcionamiento y el fuego interior que se emana hacia nuestra piel es la presencia de la energía creadora.

Nuestro cuerpo es el pedacito de tierra en el que hemos sido sembrados para que con él logremos ver, sentir, escuchar, degustar y olfatear, en otras palabras es una herramienta con la cual logramos percibir el mundo. En este sentido el cuerpo físico no es mas que una máquina biológica que funciona como una vasija para que contenga al espíritu, por lo tanto el movimiento de nuestro cuerpo responde a la voluntad de nuestro Ser interno, por esta razón es que en la Toltecayotl consideramos que el propósito de la vida es crear en nosotros un rostro sabio y un corazón florido ya que al conseguirlo hacemos que cada una de nuestras palabras y cada uno de nuestros movimientos muestre la armonía que reina en la Madre Naturaleza.

Este año que comienza es un tiempo para hacer conciencia que nosotros somos la naturaleza y que es nuestra responsabilidad mantener el equilibrio y la armonía sobre cada uno de sus paisajes. Con nuestro cuerpo podemos alterar el orden natural contaminando y destruyendo lo que hay a nuestro paso o al contrario podemos usar nuestra fuerza para sembrar árboles, regar las plantas y plantar semillas. Todo está en función a nuestro estado de conciencia.

Al reconocer que nosotros somos la tierra también nos reconocemos en dualidad entendiendo que en nuestro cuerpo habita un Ser espiritual que es individual e inmutable dentro del basto Universo. En este sentido igualmente este año con signo casa es un tiempo destinado a reconocernos en nuestro origen dual. Somos la tierra con un cuerpo material y somos el cielo con el Ser.

En la cuenta de los días el signo casa está regido por Tepeyolotli, el corazón de la montaña quien es una de las advocaciones de Tezcatlipoca solo que vestido con la piel del ocelote o jaguar. Tepeyolotli es la fuerza de la noche con una actitud de introspección debido a que su nacimiento se da cuando el Sol comienza a hacer su viaje al interior de la tierra y las estrellas se unen para dar forma al cuerpo del ocelote o jaguar.

El año casa es un tiempo para realizar auto-observación, para ir hacia adentro y conocer la naturaleza que nos compone, por lo tanto este año será indicado para hacer un viaje a nuestra conciencia, hacer limpieza dentro de nuestra casa, en nuestro interior.

El numeral 5 los abuelos lo asociaron con la mano. Cada uno de nuestros dedos nos permiten sujetar, manipular y asirnos para trabajar con las herramientas, para no caer, para dar afecto, para crear las obras de arte, para elaborar los alimentos y a fin de cuentas para llevar la cuenta más básica. Con la mano también podemos señalar, lanzar la piedra que lastima, encajar la lanza que destruye y dar el golpe que divide.

Entonces el numeral 5 es una energía que trae consigo la responsabilidad de la dualidad. Con nuestra mano podemos construir o destruir, dar amor o lastimar, todo en función de nuestro estado de conciencia.

El año 5 casa es un tiempo para hacernos responsables de nuestros actos, para fortalecer la voluntad de la conciencia y a la vez para aprender a ser desprendido y compartir lo que hay en abundancia en nuestras manos.

La energía regente de este año Macuilli Calli es Itztli “la obsidiana”.

La obsidiana es un cristal volcánico que fue muy apreciado por nuestros abuelos de Anahuac, con él se elaboraban cuchillos que han de servir de herramientas, se daba forma a diversas piezas de ornamento y también con la obsidiana se pulían los espejos representativos de Tezcatlipoca para que en él se refleje nuestra inconsciencia.

Cuando conocemos la obsidiana nos damos cuenta que solamente la luz solar puede ser vista a través de este cristal. Es un elemento que proviene de las entrañas de la tierra y que llega hasta nosotros a través de los cráteres volcánicos, entonces trae consigo la energía de las entrañas de la tierra.

Al ser Itztli la energía presente en el año Macuilli Calli tenemos de frente la tarea de mirarnos en el espejo de Tezcatlipoca. La mirada hacia nuestro Ser interno refleja o deja ver la presencia del Sol en nuestro interior, esa luz que da calor y alimento a la conciencia.

Con la obsidiana elaboramos el tecpatl o cuchillo ritual usado en los sacrificios humanos. En nuestras sagradas tradiciones sabemos que la práctica del sacrificio humano es un acto simbólico en el que abrimos nuestro pecho para entregar el corazón al Sol y abrir paso hasta que la luz llegue bien profundo en nuestras entrañas.

El cuchillo de obsidiana en el pensamiento de los abuelos se ha asociado a la inteligencia y la capacidad de conocimiento de las cosas. Esto tiene sentido ya que un cuchillo nos ayuda a analizar y separar los elementos de la realidad para apreciarlas en su naturaleza y en su interacción. Igualmente el cuchillo abre paso para ir profundo a las cosas, por ejemplo nos ayuda a separar capa por capa de nuestra personalidad hasta llegar a la verdadera esencia que mora en nosotros y que está determinada por el Tloque Nahuaque “la energía creadora que está junto y cerca de todas las cosas”, que es omnipresente.

En este sentido este año 5 Casa es un tiempo propicio para el autoconocimiento, para delimitar los aspectos conscientes y auto-conscientes que nos hacen entender cuál es el papel que nos corresponde desarrollar dentro de nuestro pueblo. Por supuesto no tendría sentido el trabajo personal sin descubrir qué es aquello que hemos venido a aportar a nuestra familia, a nuestra comunidad, y es así como el sacrificio humano consiste en darse al servicio por los demás. Nuestra actitud guerrera se debe manifestar en el mejor intento de superarnos para vencer nuestro egoísmo y actuar como medios par a que este mundo sea un lugar mas apacible y en el cual valga la pena existir.

Este será un año que demandará nuestro mejor esfuerzo en al tarea de construir una nación, “una casa” en la que todos estemos incluidos, para que nuestra cultura sea el suelo fértil del cual surjan flores y crezcan los frutos que han de alimentar los rostros y corazones de quienes habitamos nuestra amada tierra de Anahuac.

Que cada minuto y cada día sea una oportunidad de crecimiento y evolución en tu camino, son los mejores deseos de tu hermano Tlahuilcoatl.