Topializ Yuhcatiliztli


Los antiguos mexicanos dentro de su filosofía y forma de vida tenían un principio con el cual construían su cultura. Este principio es llamado Topializ Yuhcatiliztli que se refiere a “tomar lo que es nuestro para adoptar una forma de vida”

Éste era un término referido a retomar todo aquello que los ancestros habían dejado para vivir de una forma refinada en la cual se dejara de vivir como simples animales dedicados a satisfacer las necesidades biológicas.

Retomar lo que es nuestro nos lleva a hacer propio el rostro que se formó durante varios miles de años en Anáhuac, desde las primeras manifestaciones de pensamiento elevado con los Olmecas hasta los cantos profesados por los Mexihcas.

Nuestro rostro se formó con base al maíz y arte porque de generación en generación fue transmitida una forma de vida que logró entender el sentido que tiene vivir sobre la tierra.
Nuestros ancestros nos enseñaron que nuestro origen es dual, por lo tanto venimos a experimentar el ver, sentir, oler, degustar y escuchar con un cuerpo físico que algún día perecerá, sin embargo vivir adquiere sentido cuando reconocemos que en nosotros vive el alma que anima nuestra forma de pensar y nuestra ética personal.

Aprender a vivir no es simplemente acumular lo necesario para satisfacer las necesidades biológicas, al contrario es aprender a experimentar cada uno de los sucesos que se dan durante la vida y con los cuales logramos definir quienes en verdad somos dentro de todo un vasto universo.
Los seres racionales que somos para adoptar una forma de vida nos tenemos que nutrir de nuestro suelo, o sea de nuestro campo de cultivo llamado “cultura”. Y esta tierra llamada Anahuac fue una milpa donde nuestros ancestros dejaron sembrados todos sus pensamientos, sus sueños y sus prácticas que hoy incluso podemos ver y tocar con los templos sagrados que algunos llaman zonas arqueológicas.

Necesitamos comprender que en el antiguo México la forma más elevada de pensamiento se dio con la Toltecayotl que integra una serie de principios que nos dan un rostro y un corazón propios.
De nuestros filosofía Tolteca podemos retomar una forma de vida con la cual hagamos posible convertirnos en verdaderos Hombres, dejando de lado todas aquellas pasiones que nos llevan a vivir como animales que solo se guían por sus necesidades biológicas.

Humanizarse implica respetar la tierra y ver al semejante como una parte de ti. Si respetas a tu entorno, si respetas al semejante en realidad te respetas a ti mismo y trasciendes a una forma de vida en la que comprendes el sentido que tiene vivir.

Somos herederos de na cultura que se formó de manera autónoma durante más de 3,000 años y el no hacer nuestra la forma de vida que se sembró en esta tierra nos hace esclavos del extranjero y nos lleva a servir a los intereses del de afuera.

En México se impuso con al espada, con la enfermedad y con la brutalidad una religión que no es de esta tierra. Se impuso una forma de vida basado en un sistema colonial en el cual había que darle tributo a un rey de otras latitudes y eso quedó impregnado en nuestro inconsciente colectivo, por este motivo hoy tenemos un gobierno que sigue al servicio de las trasnacionales extranjeras.
En este “mes patrio” tenemos que hacer consciencia de que en realidad el término “patria” carece de sentido.

Lo que necesitamos es “cultura”, o sea hacer nuestro todo aquello que se sembró en esta tierra para adoptar una forma de vida con la cual nuestro rostro y corazón florezcan.

Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl