Tlaloc


Tlaloc, erróneamente llamado dios de la lluvia, proviene del Náhuatl tlalli "tierra" y octli "licor", es el licor de la tierra que embriaga a los campos.
Para mucho su rostro puede parecer una figura grotesca, sin embargo es producto de la falta de conocimiento.
Sus ojos son dos Chalchihuites o redondeles de jade que asemejan a dos gotas de agua.
De su frente descienden dos serpientes que se enroscan en la nariz y bajan hacia la boca porque representa la energía dual que desciende desde los cielos para alimentar a los seres terrenales.
Tiene colmillos que hacen ver su ferocidad porque en realidad ¿quién puede detener un rayo?. ¿quién puede detener la tormenta?. Ni con la mejor tecnología de hoy se podría. Sin lugar a dudas la naturaleza tiene su aspecto feroz que crea y destruye para estabilizar sus ciclos.
En conclusión, al conocer esto nos damos cuentas que nuestros abuelos del antiguo Anahuac expresaban sus conceptos en el arte más refinado que pudiera haber en su tiempo, y que a nosotros nos cuesta trabajo leer debido al desconocimiento no solo de la cultura sino de la misma naturaleza.