Tititl


Hoy en la cuenta del tiempo Tolteca inicia la veintena Tititl que son veinte días dedicados a Ilamatecuhtli.
Tititl se puede traducir como "encogimiento, retracción o recogimiento".
¿Por que los antiguos mexicanos decidieron dedicar veinte días a este concepto?, la respuesta es muy sabia.
Estamos en la etapa invernal donde la naturaleza se retrae por la acción del frío y se encoge guardando la vida esencialmente en las semillas, las cuales cuando llegue la primavera y las primeras lluvias se estirarán mostrando sus tallos dando flores y frutos.

Estos días están dedicados a Ilamatecuhtli "La anciana tierra que es protectora de la vida". Ella tiene la sabiduría para que los ciclos de fertilidad y vida sobre la tierra perduren. También se hace una asociación con la ancianidad de la tierra debido a que en la etapa invernal la tierra se seca y resquebraja asemejando las arrugas de piel en una anciana.
Tititl también se ha llegado a asociar con la palabra "titiritar" de frío que es una acción en la que nos encogemos, para guardar el calor que nos mantiene confortables.

En esta veintena, particularmente en el día Tochtli "conejo" (2 de febrero en el calendario gregoriano) se presentaba ante Tonalteotl "la energía luminosa" (Padre Sol) las semillas que se han de sembrar en el próximo ciclo agrícola. Esta actividad se realizaba en las puntas de los cerros para que junto con la acción de Tlaloc tengamos abundancia de flores y frutos.
El conejo es un símbolo de fertilidad, razón por la cual se hacía en este día.
Recordemos que en el solsticio de invierno nace Xiuhpiltontli, el pequeño niño sagrado que se asocia con el Sol de invierno y Huitzilopochtli.
En esta celebración hecha a Tonalteotl (sol de invierno) las familias acostumbraban compartir guisos calientes a base de maíz, principalmente tamales y atole.

Las acciones que podemos tomar hoy para continuar con nuestras tradiciones son: 1) En el día tochtli (2 de febrero) presentar al Padre Sol en la cima de un cerro un conjunto de semillas para pedir que todos los seres sobre la tierra tengamos alimento y sustento. 2) Hacer conciencia de la presencia y sabiduría de nuestra madre tierra que tiene resguardadas sus semillas en el interior para darnos flores y frutos en primavera y verano. 3) Compartir esto conocimientos con las personas cercanas a nosotros y reconocer que algunas de las tradiciones que hoy muchos siguen desde el catolicismo en realidad tienen un origen prehispánico y hacen presentes las celebraciones que nuestros abuelos siguieron durante siglos.

Que tengas mucha dicha y sabiduría en tu corazón en esa veintena Tititl, son los mejores deseos de tu hermano Tlahuilcoatl.