Omeyocan

Hacia arriba se encuentra el cielo compuesto por trece niveles. En el punto más alto se mora la dualidad creadora compuesta por "Ometecuhtli y Omecihuatl", la doble pupila radiante que es la entidad creadora de todo cuanto existe.

El trabajo de mexicanidad tiene todo un lenguaje que responde a los principios de la filosofía dictados por nuestros abuelos del anahuac, más concretamente de los Olmecas, Mayas, Toltecas y Aztecas.

En este trabajo esotérico se busca conectarnos con nuestra esencia, con nuestro origen.

Para ello es imprescindible comprender que el Universo es dual: como es arriba es abajo, como existe la luz existe la bscuridad, como existe la vida existe la muerte, como es femenino es masculino.

Nosotros somos el producto de esa entidad dual: nuestro origen es el vientre de la madre tierra, de ella somos y a ella volveremos porque nuestro cuerpo esta elaborado de los mismos elementos que conforman a la Totlazoltlalnantzin que es nuestra amada y venerable Madre Tierra.

También somos hijos del sol porque Él es quien fecunda a la tierra que nos da de comer y es quien a través del fuego sexual nos fecundó para tener este cuerpo que portamos.

Por eso, esta dualidad creadora que genera un tercero, es llamado por nuestros abuelos y por nosotros el Ometeotl. "Él y Ella integrados en una sola entidad es quien da la vida, el color, la medida y el movimiento" es el Tloque in Nahuaque "El dueño de lo que está cerca y de lo que está lejos", es Moyocoyani "El que se inventa a sí mismo", y también es "Ipalnemohuani " Aquel por quien todos viven"