Mictlampa

Tezcatlipoca Yayauhqui (el humear de espejo) mora en el Mictlampar (rumbo de los muertos), el lugar obscuro de la eterna quietud y descanso.

Mictlantecuhtli y Mictlancihuatl (señor y señora de la muerte) moran en este lugar para recibirnos en el momento de nuestra muerte.

Desde el Mictlampa nos asisten nuestros ancestros que forjaron nuestra Cultura. Ellos nos dan su consejo y su medicina para lograr trascender en esta vida de la cual somos sujetos.

En el trabajo de Toltequidad aprendemos a morir en nosotros mismos. ¿Cómo? observando nuestro humear de espejo que es nuestro inconsciente colectivo. Este inconsciente nos hace cojear porque cometemos error tras error una y otra vez. Por eso necesitamos observar nuestros defectos y darles muerte.