Miccailhuitl
Celebración a los muertos.

La muerte es un concepto que expresa el alto grado de desarrollo filosófico, religioso y científico de los antiguos mexicanos.

¿Por qué los mexicanos celebramos a la muerte con tanto énfasis?
Cuando celebramos el Miccailhuitontli o la “celebración sagrada de nuestros difuntos” elaboramos complejos altares dentro de nuestros hogares, en los cuales un camino que viene del norte nos dirige a la colocación de flores de Sempoalxochitl, humo de Copalli, veladoras, representaciones alusivas a la muerte como son los cráneos, fotografías de nuestros familiares muertos y también colocamos aquellas cosas que disfrutaban nuestros seres queridos en vida.

Ésta celebración está dedicada a nuestros ancestros porque reconocemos que en realidad somos ellos, somos la prolongación de sus genes. Ellos viven a través de nosotros porque tenemos su color de piel, sus facciones, el color de sus ojos y la textura de su cabello.

Colocar un altar dentro de nuestro hogar es una forma de decirles “no han muerto para nosotros y siguen ocupando un lugar en nuestro hogar, entre nosotros”. Pueden venir y compartir lo que hay en el mundo de los vivos y que no pueden disfrutar en el mundo de los descarnados y a través de esto honrarlos.

Honramos a nuestros difuntos dándoles un lugar entre nosotros porque ellos viven a través de lo que nos enseñaron, viven a través de lo que nos dejaron y que consiguieron con su esfuerzo, dedicación y trabajo. También los honramos porque dejaron en nosotros el tesoro más valioso que llamamos “vida”.

Quien no honra a sus ancestros no honra su propia vida.
Nuestros abuelos veían a la muerte como un camino, el cual por ejemplo lo podemos apreciar hoy día en Teotihuacan. ¿Qué sentido tiene ver a la muerte como un camino? Todo se puede resumir a un acto de conciencia expresado con la siguiente frase:

“Con cada latido de tu corazón y con cada respiración te acercas cada vez más a tu muerte”
El camino que recorremos en la vida tiene como destino final la muerte y esto es algo indefectible para cada ser humano, por lo tanto, desde la filosofía de nuestros ancestros de Anahuac hablar de la muerte es hablar en realidad de la vida y del valor que le damos a la misma.

Ser absolutamente conscientes de la muerte hace que logremos ser absolutamente conscientes de la vida y del valor que le damos. Es la conciencia de apreciar todo aquello que nuestros ancestros nos dejaron con lo material y con sus enseñanzas de vida que hoy nos permiten vivir con sentido sobre la tierra.

La celebración a los muertos es una celebración a nuestra propia muerte porque nos lleva a pensar qué queremos dejar antes de morir. Nos hace valorar lo esencial en la vida y aquello que es verdadero en la tierra.

Bien decían nuestros abuelos: “En el la tierra sólo dejaremos flores y por ellas seremos recordados”.

Que la celebración de los santos difuntos tenga sentido para ti y podamos honrar la vida de nuestros ancestros, que igualmente seamos capaces de honrar la propia y dejemos día con día buenas flores sobre la tierra, son los mejores deseos de tu hermano Tlahuilcoatl