Madre Tierra.

En este día que han denominado como "día internacional de la tierra" las frases más recurrentes son: "tenemos que respetarla" y "tenemos que cuidarla", sin embargo es un concepto erróneo.

La Madre Tierra no es algo a lo cual hay que respetar ni cuidar, al contrario a ella hay que "reconocerla". ¿Qué implica este concepto? implica darle un lugar en nuestro corazón y en nuestra vida que justamente es lo que hemos dejado de hacer con la "modernidad".

Nunca respetaremos ni cuidaremos de aquello que no ocupe un lugar en nuestra vida y mucho menos en nuestro corazón.

Cometemos el error de pensar que acercarnos a la tierra y ver en ella a la creación es un acto retrógrada pues implica una regresión en la "evolución", dado que estaremos como la humanidad en sus inicios con la ignorancia de la cual la ciencia nos ha sacado.
Curiosamente ha sucedido al revés, la "modernidad" y la ciencia exógena que practicamos nos ha insertado en el más profundo estado de enajenación y peor aún en la alienación que sustenta a una forma de vivir que está destinada a la autodestrucción.

En cambio nuestros ancestros nos enseñaron que la sustancia de la vida es dual, por un lado somos la Madre Tierra con un cuerpo que nos permite experimentar la vida y por otro el Padre Universo que da la vitalidad para la existencia.

Entonces... en la medida que retomemos y reconozcamos nuestro origen dual es como se revertirá este reloj que tenemos ya en contra. O despertamos o nos destruimos.

La Tierra no es algo que está a nuestra disposición y a nuestro servicio. Como decían los nativos americanos del norte: ¿quién puede ser dueño del aire? ¿quién puede ser dueño del suelo? ¿quién puede acaso sentirse dueño del agua?.

Nuestros ancestros de Anahuac nos enseñaron que si tomamos algo de la Madre Tierra tenemos que devolverle algo a cambio.

Un canto Maya dice:
"Volvió el momento de volverme Tierra,
volvió el momento de volverme agua,
volvió el momento de volverme viento,
volvió el momento de volverme fuego"
Sut uùt suùtuk!!!