Ilhuitl

El día y su división.

En el códice Borgia está especificada la forma en que los antiguos mexicanos dividían el día, lo cual nos habla de la profunda comprensión que había del tiempo y del espacio.

• En primera instancia el día tiene cuatro fases que son: 1) Amanecer; 2) Mediodía; 3) Atardecer y 4) Medianoche. Cada una de estas fases se divide en 5 horarios a los cuales se le asigna un regente mayor o deidad.

• En segunda instancia cada uno de los 20 regentes se subdivide en 4 signos menores, por lo tanto a cada fase del día le corresponden los 20 signos que podemos llamar menores, completando así las cuatro fases del día completo.

Para que se comprenda mejor haremos una “posible” comparación con la forma en que se mide actualmente el tiempo:

• Se podría decir que es similar a que el día tuviera 20 horas, con duración de 72 minutos cada una. (Actualmente se divide en 24 horas de 60 minutos)
• Cada “hora” se divide en 4 secciones de 18 minutos y se le asigna uno de los 20 signos del cauhpohualli o “cuenta del tiempo”.

Como se puede apreciar y si lo alcanzan a notar, la forma en que dividían el tiempo los antiguos mexicanos era de hecho más compleja que la que se tiene hoy día, ya que a cada “hora” no se le nombra con un número sino que se le asigna un arquetipo que puede ser por ejemplo Mayahuel, Tlaloc, Xipe Totec, etc.
Hoy día cada hora se divide en 60 minutos, sin embargo en el Cauhpohualli cada una de estas “horas” se divide en cuatro signos y se les da un significado.
Y no solo eso, lo que hace más compleja la cuenta del tiempo es que cada año los días comienzan a diferente hora, por lo tanto los años con el signo Tochtli “conejo” comienzan al amanecer, los “Acatl” “carrizo” al mediodía, los Tecpatl “pedernal” al atardecer y los años con el signo Calli “casa” comienzan a la medianoche.

Esta cuenta es tan exacta que no acumula el error que sí tiene el calendario gregoriano, motivo por el cual en el año bisiesto hay que agregar un día más en el mes de febrero.

Nuestros ancestros, habitantes de estas tierras que llamaron Anahuac lograron un desarrollo que integra cuatro pilares fundamentales en los que basaron su comprensión del Universo. Estos cuatro pilares son: Ciencia, Arte, Filosofía y Mística.

No cabe duda que los antiguos mexicanos lograron integrar un conocimiento que evolucionó durante miles de años y al cual no se le ha dado el lugar que merece. Uno de los retos que atraviesa la Toltecayotl es la carencia de valorización como disciplina para darle sentido al devenir humano.