FLORECIMIENTO


Cuando se es suficientemente despierto es posible detener el mundo y contemplar. En ese momento es cuando descubres que solo una cosa está sucediendo en realidad: "tu corazón late".
Una de las máximas de la toltequidad dice que nuestro cuerpo le pertenece a la tierra y a ella se lo devolveremos, por lo tanto nuestra Madre nos lo presta solo por un instante para experimentar la dualidad en la que estamos inmersos, reconociendo que somos una vasija que contiene al alma que ha sido proveída por el Padre Universo.
Nuestro cuerpo concreta los actos con las manos, con los labios y con los pensamientos, por lo tanto debe ser un campo fértil para que en él florezcan los actos más nobles de la naturaleza como lo son la armonía, el equilibrio, la paz y la tolerancia.
Cuando practicamos la auto-observación y tenemos un acto de sinceridad nos damos cuenta que estamos saturados, embotados y llenos de deseos, por lo tanto, nos es imposible detener el mundo y vivimos llenos de esa ansiedad que nos incapacita permanecer en el Nican Axcan "el aquí y el ahora", el presente.
Al hacer una pausa y contemplar que en verdad existimos despejamos nuestro terreno, de esta manera damos muerte a todo lo que nos distrae y hacemos espacio para que en nosotros crezcan flores.
Esta es la esencia de Xochipilli.

Que tengas una excelente semana
Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl