Cuauhxicalli - Tlaltecuhtli


Hace unos instantes compartía una interesante charla con el investigador Jorge Helios Rojas y salió al tema la concepción dual en el México antiguo como un pilar de la filosofía anahuaca.
Se hizo presente en mis argumentos la integración dual que hay en cada uno de los símbolos de la Cuauhxicalli, para mi gusto erróneamente llamado Calendario Azteca.
Recordé que en mi búsqueda hace varios años encontré el fundamento que integra Tonatiuh - Tlaltecuhtli en el centro del increíble monolito que como bien dice Jorge Helios es un modelo matemático del Universo.
En el centro concebido como el Ombligo está el rostro de Tonatiuh, el Sol, que proviene del Náhuatl "tonal" o calor, energía y "tiahui" avanzar, hacedor, por lo tanto Tonatiuh se puede traducir como el hacedor de calor y energía.
Sin embargo al centro del monolito también se plasma el rostro de Tlaltecuhtli que proviene de "tlalli" tierra y "tecuhtli" protector, o sea el protector de la tierra que no es más que la energía masculina de la tierra, la dualidad de Tonantzin.
A Tlaltecuhtli en los códices y petroglifos se le identifica porque lleva en la boca un pedernal con el que se alimenta y su cuerpo está dividido a la mitad, una en dirección a la tierra y otra al cielo.
Recordemos que un pedernal o cuchillo de obsidiana fue la forma que tenían los antiguos mexicanos de plasmar un rayo solar.
En síntesis al centro de la Cuauhxicalli está fusionado e interaccionando Tonatiuh y Tlaltecuhtli. En este sentido el círculo central es el ombligo desde el cual Tonatiuh envía sus pedernales para que Tlaltecuhtli se alimente de ellos y así fecunde a la Madre Tierra.
El sueño de los abuelos fue que a través de la cultura (actividad) de los Macehuales se hiciera posible traer el cielo a la tierra y elevar hasta lo más sutil lo sincero y verdadero sobre este plano.
Nuestro México de hoy tiene estas raíces, por lo tanto si las tomamos y practicamos estaremos en posibilidad de crear una forma de vida diferente a la que por desgracia estamos generando en este tiempo que de "moderno" no tiene nada.
Bendiciones para todos.