COYOLXAUHQUI


Ella es la de madre que se adorna con cascabeles preciosos. Hoy que celebramos el día mundial de la tierra la honramos como símbolo precioso de la feminidad.
Coyolxauhqui, hija de Coatlicue está desmembrada y nos invita a reflexionar sobre el estado en que mantenemos a nuestra Madre Tierra ya que la raza humana está dividida y separada en su forma de sentir, pensar y actuar.
Sabemos que es tiempo de articularla, unificarla para que el movimiento de vida sobre la tierra no perezca.
¡Que permanezca la tierra!
¡Que estén de pié los montes!
Éste era el sueño de nuestros abuelos del antiguo Anáhuac y la mejor forma de honrarlos es realizando el trabajo que nos corresponde en este tiempo que elegimos para vivir. Ellos en su tiempo dieron luz a su Sol por medio de una expresión cultural sin precedentes, ahora nosotros requerimos darle vida al Sol que nos guíe. Cada ser humano sobre el planeta tiene en sus manos el poder de decidir cómo queremos vivir.
Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl