KAXITL TEPALCATL “VASIJA DE BARRO”


La vasija de barro es uno de los elementos esenciales de nuestras culturas mesoamericanas. Es un instrumento siempre dispuesto para las ofrendas.
En su simbolismo místico y filosófico hace referencia al cuerpo humano como recipiente que contiene al alma y que nos ofrece una de las lecciones más profundas. Indefectiblemente, nuestro cuerpo está hecho de tierra y a ella regresará para que a través de los tiempos nos convirtamos en polvo y fusionarnos de nuevo con las piedras, entonces, con nuestra vida biológica poseemos un pedazo de tierra para experimentar la existencia de la dualidad.
La profundidad del pensamiento antiguo nos dice que nuestra vasija debe estar orientada hacia el cosmos, pues es la única forma de hacer posible la plenitud. Si la vasija se orienta hacia lo material, hacia el mundo, siempre estará vacía y nada podrá llenarla.
Al dirigir nuestra apertura en dirección al cielo nuestro espacio interior se llena de la luz del sol, de la luna, de la vía láctea, de las estrellas y mejor aún a la disposición para recibir las bendiciones del cielo en forma de lluvia, para que nuestro espíritu pueda saciar la sed.
La vasija nos enseña que la finalidad de la vida es encontrar este equilibrio entre ambos planos pues son interdependientes. ¿Qué finalidad tiene un recipiente que permanece vacío sin tener una utilidad? Definitivamente aprovechar el tiempo que permanecemos con el recipiente corpóreo es la mejor inversión que le podemos dar a la vida.
Recibe un abrazo de tu hermano Tlahuilcoatl